martes, 20 de septiembre de 2016

Base de pizza de calabacín rallado

Las proporciones de esta receta son para 4 personas.  

Ingredientes:

4 calabacines grandes
4 huevos
1 paquete de queso rallado
una pizca de orégano
una pizca de pimienta
aceite de oliva virgen extra
sal

Preparación:

Lavar muy bien los calabacines, secarlos y cortar las dos puntas, ( 1cm. parox.).

Una vez hayamos cortado las puntas del calabacín, rallarlo con un rallador clásico o cortarlo a cuchillo muy pequeño, o pasarlo por el vaso americano o minipimer poco tiempo. Si queremos que el calabacín quede completamente triturado, hay que tenerlo más tiempo en el vaso americano o minipimer.

Una vez tengamos el calabacín a nuestro gusto, ponerlo en un colador por espacio de unos 15 minutos, para que suelte el máximo de agua posible.

Cuando haya soltado el agua, lo ponemos en una fuente, a la que añadiremos todo el queso, los tres huevos batidos, sal y pimienta al gusto, un chorrito de aceite y una pizca de orégano. Lo mezclamos todo y una vez mezclado lo extendemos en la placa del horno previamente untado con un poco de aceite, le damos la forma que queramos, ( redonda, rectangular, etc.).

Lo ponemos en el horno previamente calentado a 200 grados, durante 10 minutos vigilando que no se queme, sobre todo por los bordes.

Una vez tengamos la masa cocinada, la sacamos, la dejamos enfriar y ya podemos hacer una deliciosa pizza a nuestro gusto, siguiendo exactamente los mismos pasos que si fuera una masa de pizza de harina.

Vino recomendado:

El vino dependerá de los ingredientes que pongamos en la pizza, pero como la base en vegetal, yo recomendaría, un blanco tipo El Coto 2015, o un rosado tipo, Torres De Casta 2015.
Servir los dos vinos entre 6-8 grados.

Comentarios y consejos:

El tamaño de los calabacines, dependerá de lo gruesa que queramos la masa, si deseamos una masa más gruesa, incrementaremos la cantidad de los ingredientes y si queremos una masa más fina, (tipo fajítas, crepes, tortitas, etc.), reduciremos la cantidad de ingredientes.

El queso puede ser rallado o en polvo.

El orégano, se puede sustituir, por perejil, albahaca o cualquier otra hierba aromática que nos guste.

Al huevo se puede añadir, ajo en polvo, pimentón y cualquier especie que nos guste.


                                                                        





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